¿Qué es la diabetes?
La Diabetes es una enfermedad crónica en la cual los niveles de glucosa en la sangre se encuentran por encima de lo normal.
La mayor parte de los alimentos que consumimos se transforman en glucosa, o azúcar, que es utilizada por el cuerpo para generar energía. El páncreas, un órgano que se encuentra cerca del estómago, produce una hormona llamada insulina para facilitar el transporte de esta glucosa a las células del organismo. Cuando se tiene Diabetes, el cuerpo no produce suficiente insulina o no puede utilizar su propia insulina adecuadamente. De esta forma, el azúcar se acumula en la sangre.
¿Cómo detectar la diabetes?
Los síntomas más frecuentes en el diagnóstico de la diabetes son:
Aumento del apetito
El mecanismo que envía señales al cerebro de saciedad se ve afectado, debido a que la glucosa no puede entrar en las células. Esto provoca que el centro de saciedad no reciba la información necesaria para detener la ingesta de alimentos.
Aumento de la sed
Los altos niveles de glucosa en sangre pasan también a la orina, con lo que al aumentar las ganas de orinar, se incrementa la deshidratación y la necesidad del paciente de beber gran cantidad de agua, síntoma también llamado polidipsia.
Aumento de micción
La presencia de glucosa en la orina, como consecuencia de los altos niveles en sangre, produce una necesidad frecuente de orinar, sobre todo por la noche, lo que se conoce como poliuria. En el caso de los niños, puede conducir a que vuelvan a orinarse en la cama.
Pérdida de peso
A pesar del aumento del apetito que experimentan algunas personas que aún no han sido diagnosticadas de diabetes tipo 1, pueden sufrir grandes pérdidas de peso debido a la utilización de reservas de grasa para fabricar la energía necesaria.
También se pueden dar otros como fatiga, visión borrosa, hormigueo… Es importante conocerlos ya que un diagnóstico precoz de una Diabetes facilita y adelanta el inicio del tratamiento.
